La sonrisa, además de ser un gesto estético, es un factor clave para la autoestima y el bienestar emocional, ya que condiciona la forma en la que las personas se relacionan entre sí. Una sonrisa oculta puede limitar la expresión emocional y generar inseguridad perceptible en las relaciones cotidianas. Una sonrisa abierta transmite cercanía, confianza...
